Cuatro comprobaciones antes de enviar
La mayoría del correo que nunca llega falla por algo que podrías haber visto antes.
Un registro MX que falta, una errata en el dominio, un volumen que subió demasiado rápido, un asunto
cargado de palabras sospechosas, un registro SPF con once consultas DNS. Validmailbox comprueba todo
eso en el navegador, en segundos, sin cuenta y sin subir nada.
Las cuatro herramientas
Analiza la dirección según RFC 5322, detecta buzones de rol y desechables, sugiere una corrección
cuando el dominio parece una errata y consulta registros MX en vivo por DNS-over-HTTPS.
sintaxis · rol · desechable · MX · riesgo 0–100
Convierte un volumen inicial, un objetivo y un incremento diario en un calendario semanal, con las
respuestas que necesitas generar y el tiempo real que lleva.
rampa · objetivos de respuesta · días hasta estar listo
Resalta las frases problemáticas en el asunto y el cuerpo, las agrupa por categoría y añade
comprobaciones de mayúsculas, signos de exclamación y número de enlaces.
170+ frases · densidad · nivel de riesgo
Genera los tres registros TXT para tu proveedor, cuenta las consultas DNS de SPF antes de llegar
al límite y entrega un bloque de zona listo para pegar.
SPF · DKIM · DMARC · bloque de zona
Por qué la entregabilidad falla en cuatro sitios
El correo que desaparece rara vez lo hace por un motivo dramático. Falla en lugares corrientes: la
dirección nunca existió, el buzón envió demasiado y demasiado pronto, el texto parecía publicidad, o
el dominio nunca demostró que tenía permiso para enviar. Cada uno de esos problemas tiene una
comprobación que lleva menos de un minuto, y todas están en este sitio.
La dirección
Un rebote duro es el suceso más caro de un programa de envío. Los proveedores leen la tasa de rebote
como señal de la calidad de la lista, y por encima del dos por ciento empieza a afectar al resto del
correo. El análisis de sintaxis detecta direcciones mal formadas, la consulta MX demuestra si el
dominio puede recibir correo, y la comprobación de erratas atrapa las letras cambiadas. Nada de eso
confirma que el buzón exista: eso exigiría una conversación SMTP que la mayoría de proveedores
responde aceptando a cualquier destinatario.
La rampa de envío
Un dominio nuevo no tiene reputación, que no es lo mismo que tener una buena. Los proveedores valoran
la constancia tanto como el volumen: un buzón que pasa de cero a doscientos al día acaba filtrado,
mientras que uno que sube de forma estable durante un mes no.
El texto
El filtrado de contenido ya no es una lista de palabras prohibidas, y ninguna frase por sí sola envía
un mensaje a spam. Lo que sigue importando es la densidad y el patrón: seis frases problemáticas,
cuatro signos de exclamación, tres enlaces y un asunto en mayúsculas forman una silueta que los
filtros reconocen.
Los registros DNS
SPF, DKIM y DMARC son la forma en que un servidor receptor decide si el correo que dice venir de tu
dominio viene de verdad. También son fáciles de configurar mal: dos registros SPF donde debería haber
uno, once consultas DNS donde el límite es diez, una política DMARC en reject antes de que nadie haya
leído un informe.
Lo que estas herramientas no hacen
Ninguna puede prometer que el correo llegue a la bandeja de entrada. La ubicación depende del
historial de envío, la interacción de los destinatarios, la tasa de quejas y el propio modelo del
proveedor receptor, nada de lo cual puede ver una herramienta pública. Esto son diagnósticos: te
dicen qué problemas conocidos no tienes.
Preguntas frecuentes
¿Las herramientas de ValidMailbox son gratuitas?
Sí. Todas las herramientas del sitio son gratuitas, sin cuenta, sin registro y sin tarjeta de crédito.
¿Necesito crear una cuenta?
No. Las herramientas funcionan sin registro. Tres de las cuatro se ejecutan por completo en tu navegador, y el validador solo envía la parte del dominio de una dirección a un resolutor DNS.